Después de dos semanas sin escribir me he decidido volver a hacerlo. Esta
vez quería tratar un tema que seguro que muchos de vosotros, por no decir
todos, habréis apreciado al ver la televisión, sí, me refiero a los anuncios de
Navidad. Cada año parece que las empresas sacan sus campañas publicitarias
antes, con incluso más de un mes de antelación, con el objetivo, obviamente, de
captar mayor clientela. La mayoría de estos anuncios van dirigidos
principalmente a niños, siendo juguetes y juegos lo que se anuncian y
haciéndolos cuanto más atractivos y fantasiosos, (no niños, el avión de Play
Mobil que tanto os gusta no vuela por sí solo) aunque hay que reconocer que a
medida que avanzan los años los juguetes son más trabajados y
(desgraciadamente) tecnológicos. Pero bueno, ese tema, lo trataré más adelante cuando las fechas navideñas
sean más próximas, en la realidad, no en la televisión.
En el post de hoy por tanto no voy a centrarme en estos productos ni en sus
anuncios, sino en otro que como cada año se ha convertido en un clásico, y que
gente como yo espera a ver cuál es la novedad. Pues bien lectores, como he
mencionado, por las fechas que se cercan no voy a tratar los anuncios de
Estrella Damn típicos de verano y que probablemente hayáis pensado,
sino del spot publicitario de la lotería de Navidad. Este ya ha
salido, aún no en televisión (el cual no creo que tarde mucho) pero si en redes
sociales.
Con este anuncio mantienen el lema y la temática del año pasado "el
Gran Premio es compartirlo", esta vez no está protagonizado por actores
sino por figuras de animación a ordenador. En él cuenta la historia de Justino,
un vigilante nocturno de una fábrica de maniquíes que cada noche se dedica a
colocarlos de tal manera que pueda sorprender al día siguiente al resto de
empleados que trabajan en ella, y lograr así sacarles una sonrisa... El
desenlace ha hecho llorar a muchos de los espectadores que ya lo han visto, en
concreto a los más sensiblones (entre los cuales me incluyo), pero... en vez de
seguir hablando, ¿por qué no lo miráis por vosotros mismos?
Los anuncios de la lotería de Navidad apelan a los sentimientos y logran llegar de forma más profunda al consumidor. No solo le animan a probar suerte un año más sino a compartirla, que al fin y al cabo es lo que realmente nos enriquece.
¡Espero que os haya gustado tanto como a mi! Nos seguiremos leyendo.